Man at Work

El sistema Cardox en acción

NUESTROS TUBOS

Cardox dispone de una variedad de tubos para fines específicos.

Los tubos se llenan de dióxido de carbono líquido (exactamente igual que un extintor). Cuando se les aplica una pequeña carga eléctrica, el calentador químico transforma instantáneamente el dióxido de carbono líquido en gas. Esta transformación hace que el volumen de CO2 se expanda y se acumule presión dentro del tubo hasta que el disco de ruptura del extremo del tubo estalla. De este modo se libera el CO2 (ahora de un volumen 660 veces mayor que originalmente) a través de una tobera de descarga especial creándose una fuerza potente y convulsiva con niveles de presión de hasta 40 000 psi (3000 bar).

Todo ello ocurre en cuestión de milisegundos.

El dióxido de carbono es un gas inerte utilizado normalmente en extintores, de modo que su uso es seguro, sin miedo de que se produzcan reacciones secundarias con los gases del contenedor/silo. Además, la rápida liberación del gas enfría la descarga hasta una temperatura lo suficientemente baja como para evitar la ignición de cualquier mezcla de aire y gas dentro del contenedor o recipiente obstruido.

En el siguiente vídeo se muestra cómo funciona el sistema Cardox.